AUTOHEMOTERAPIA

Consiste en la extracción de una mínima cantidad de sangre que se puede combinar con un medicamento, como la procaína o un medicamento homeopático elegido en función de la causa por la que consulta la persona, se agita y se inyecta.

Se parte del hecho que en la sangre está toda la información de nuestras células y a su vez están las toxinas que producen la enfermedad que sufre la persona. Buscando que estos agentes estimulen la inmunidad y por lo tanto motivando el proceso de curación.

En general, es una terapia útil en casi todos los tratamientos, no obstante, es muy utilizada en enfermedades autoinmunes y en enfermedades donde el sistema de defensas se encuentra alterado, como Artritis, Tiroiditis, Asma, Alergias, infecciones respiratorias crónicas e infecciones urinarias crónicas o recurrentes.